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Especial Callejeros: A toda costa

Pocas leyes han suscitado tanta polémica como la Ley de Costas. Callejeros recorre el litoral español para conocer los casos de los afectados.
Si usted tiene una casa en la playa podría perder su propiedad y pasar a dominio público. Aún quedan 2.000 kilómetros de costa por deslindar. Pocas leyes han suscitando tanta polémica como la Ley de Costas. Entró en vigor hace veinte años y siempre ha estado acompañada de polémica. La ley no permite edificar a menos de cien metros de la orilla del mar, a menos de 20 metros si es suelo urbano. Hoteles y viviendas que no cumplan con esas distancias deben derribarse. Cuando Ana entró a vivir en su casa, en la playa de Miengo (Cantabria) no sabía que su sueño se convertiría en pesadilla. Desde hace siete años vive con una orden de derribo. Cualquier día llegarán las máquinas.
Ochocientos vecinos de Arenales del Sol, en Elche, han perdido su propiedad. Altísimos bloques construidos sobre la arena han pasado a ser de dominio público. Los propietarios pueden disfrutar de sus apartamentos durante 30 años, pero no pueden ser heredados por sus hijos. Hablan de fraude y engaño. Muchos siguen pagando sus hipotecas.
En la isla canaria de la Palma, una mujer contempla con lágrimas los escombros de su casa. Se la han derribado. No tenía título de propiedad del suelo, pero pagaba la Contribución Urbana. Llevaba sesenta años viviendo en plena costa y no entiende por qué ahora se queda sin casa.
Por la casa de Raúl, en plena playa de la Antilla (Huelva), está previsto que pase un paseo marítimo. Si llega ese día, él asegura que le enterrarán con los escombros.