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Callejeros 'La fábrica'

A 20 minutos andando desde el centro de la ciudad de Huelva, en el puerto, hay una fábrica abandonada. Durante más de 40 años funcionó como nave frigorífica. Desde 2011 es propiedad del Ayuntamiento y su estado es ruinoso. “Una colmena destrozada donde cada persona intenta sobrevivir como puede”.


Lili es una joven de 18 años que ha vivido casi siempre en Centros de Acogida y tutelada por la Junta de Andalucía. Aquí comparte habitación con su madre,  Tomás y El Lepero, “a los que yo llamo cariñosamente titos ya que se han convertido en mis auténticos padres”. A Lili le hubiera gustado poder estudiar Magisterio pero ahora se conforma con recoger chatarra por la ciudad de Huelva. Siempre va acompañada de sus titos aunque “al Lepero llegué a pegarle porque creía que le pasaba droga a mi madre”.  Lili vive de la chatarra que recoge con sus titos y con ese dinero le gusta comprarse ropa ”me gusta ser muy coqueta”, y disfrutar de un poco de diversión con sus amigos y su novio.
María Jesús es la última en llegar a La Fábrica. Hasta ahora dormía entre cartones en el suelo “y paso mucho miedo”. Los veteranos Tomás y Enrique, El Lepero, le prometen hacerle una casa nueva dentro de la nave. “A partir de ahora podre dormir tranquila”. María Jesús era toxicómana y ya no tiene relación con su familia “me he comido toda la tienda de madre por las venas”.      
En La Fábrica viven su historia de amor Rosa y Manuel. Ella es portuguesa, de Lisboa, y él nació en Pamplona. Rosa lleva 20 años enganchada a la droga y es seropositiva. Manuel asegura “la quiero como es, a pesar de su carácter”.   
Víctor es lituano, asegura que llegó aquí después de llegar a España por una ruptura sentimental. “Al principio todo me fue muy bien, llegué a ganar mucho dinero pero ahora me he quedado sin nada”. Asegura que le robaron sus papeles y que sólo quiere trabajar para volver a ser una persona normal, como los demás.
José tiene 30 años y desde los 18 ha estado en la cárcel. Ahora vive aquí en La Fábrica con sus perros, “la casa la tengo la mar de limpia y ordinada. Mis perros son mis mejores amigos, me dan todo su cariño. Se está mejor en la calle que en la cárcel”. 
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 “La Fábrica”, es un reportaje de Sara Puertas.