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'Callejeros' hace un alto en el camino en busca de 'Áreas de descanso'

'Callejeros' en busca de 'Áreas de descanso'cuatro.com

La excusa: estirar las piernas

Cada día pasan por ellas miles de personas. Repartidas por toda la red de carreteras convencionales, autovías y autopistas las áreas de descanso son un alto en el camino. Solitaria y también masificada. Las hay estrictamente funcionales y otras muchas, con encanto. La excusa: estirar las piernas. Un continuo ir y venir de historias anónimas. Escenarios de amores y desamores. De encuentros, plegarias al cielo y hasta de ejercicios aeróbicos. En La Junquera, la capital del descanso y la espera para transportistas de toda Europa, miles de camiones aguardan en los aparcamientos para empezar una nueva ruta. Bajo el nombre de Porretas llevan más de veinte años en la carretera a golde de rock.
Mi casa está donde yo la aparco”, y en esta ocasión  la encontramos aparcada en un área de descanso del municipio de Arroyo de la Miel, en la provincia de Málaga. Aquí vive Ricardo con su esposa Fátima y sus dos hijos. “Conocí a mi mujer cuando yo tenía 35 años y ella tan solo 14 y desde entonces vivimos en una caravana”. Ricardo asegura mientras besa a su mujer, “se puede ser feliz en cualquier sitio”.
El veterano grupo musical Porretas está de gira y coincidimos con ellos en el área de descanso de Sauca, Guadalajara. “Llevamos 20 años juntos, hemos parado aquí para comer y ahora vamos de camino de Tudela y Logroño donde tenemos varios conciertos”.
En Guarromán, Jaén, encontramos a un joven italiano de 22 años haciendo autostop. “Quiero estar cuatro meses y medio viajando por Marruecos y Europa con un presupuesto de crisis de unos siete euros al día”. En Sagunto, Valencia, compartimos área de descanso con un equipo de gimnasia rítmica,  “acabamos de ganar la medalla de bronce en una competición”.    
Valentín tiene 43 años y lleva nueve al frente de una gran tienda de cerámica y regalos varios. “El negocio era de mi tío y aunque parezca mentira hay cientos de pieza a las que limpiarles el polvo cuesta unos seis meses”, nos confiesa entre risas. Cristóbal tiene 59 años y vende naranjas en un área de San Roque, Cádiz, que se llama La Gloria. “Soy un privilegiado por trabajar aquí”.  
En La Junquera, Girona, más de 300 camiones, de todas las nacionalidades, se pueden concentrar al día. Por la noche, algunos se dan cita dentro de uno de los remolques para cenar, “es mejor hacerlo aquí que en la cabina”.   
En la provincia de Badajoz, en el área de descanso de Monesterio, trabaja como vigilante Remigio, “el bastón que llevo es para ganarme el respeto de todo el mundo, como los galones”, nos dice. Aquí también conocemos a cinco soldados del Centro de Formación de Tropas que vienen de pasar el fin de semana con la familia y se dirigen al cuartel.
Áreas de descanso”, es un reportaje de María López.