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'Callejeros' nos descubre campos de batalla vecinales en 'Puerta con puerta'

Las denuncias entre vecinos son uno de los trámites más frecuentes de los juzgados de nuestro país.

“Mi vecino es una auténtica pesadilla”. Esta frase resume el sentir de muchos ciudadanos que han visto como sus calles, casas o portales se han convertido en alguna ocasión en “verdaderos campos de batalla”.
En Barcelona José y su madre, María, viven una auténtica pesadilla con su vecino del cuarto. Sufre el Síndrome de Diógenes, es decir, un trastorno mental que le lleva a la acumulación descontrolada de basura en su domicilio. Cuando encontramos a Manuel y a María en la escalera el cruce de insultos se dispara “eres mala de nacimiento”, dice él. Ella le acusa “me rompiste el dedo de la mano y no te denuncié por pena”.  María asegura que no puede más “por la noche duermo con este pañuelo en la cabeza para que no me entren bichos, de ahí arriba salen cucarachas y ratas”. Nos invita a visitar su casa pero la acumulación de basura hace imposible abrir la puerta. “No se puede entrar”, nos dice, a la vez que asegura “aquí solo hay ratones, no ratas”.  
“Impotencia, asco…que peste”. Así enumera una vecina de Granada el grave problema que mantiene una comunidad de vecinos con uno de los residentes. “Tira objetos por la ventana e incluso excrementos por la escalera y el portal”. 
En A Coruña los propietarios de un bloque de vecinos han contratado a un vigilante jurado para protegerse “de un vecino trastornado”.  Desde hace ocho meses un agente privado hace una ronda cada dos horas por el portal y las escaleras “para evitar insultos y agresiones”. 
“Me llamo Jaime I, el dictador”. Los vecinos de una barriada de Málaga aseguran que este señor que se define así mientras insulta a las personas que ve desde su casa, antes era un ciudadano ejemplar, pero ahora pasar frente a su casa se ha convertido en una auténtica pesadilla. “Insulta a todos los vecinos y a las mujeres nos llama putas ya sea de día o de noche“.