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La intimidad es el bien más preciado

Días antes del enlace, la novia se enfrenta a la elección de su vestimenta, un kimono con cuatro capas de ropa cuyo precio es tan elevado que habitualmente se alquila en lugar de comprarse. Según marca la tradición, una flor de crisantemo en el pelo será el único adorno que lucirá en la ceremonia. "Hay que despojarse de todo tipo de accesorios y la paz mental es fundamental", comenta un testigo de la boda.