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Callejeros Viajeros: Viena

Con más de cien palacios y un centro histórico Patrimonio de la Humanidad, Viena es una de las ciudades más monumentales del mundo. "Viena" es un reportaje de Tábata Peregrín y Enrique Rodríguez
Con más de cien palacios y un centro histórico Patrimonio de la Humanidad, Viena es una de las ciudades más monumentales del mundo. En el Palacio Imperial del Hoffburg con 1.400 habitaciones y siete museos rodeándolo uno se siente "como una hormiguita" cuenta Carmen, una guía turística española que lleva casi dos décadas paseando por las calles de la ciudad turística centroeuropea por excelencia.
A la pequeña capital, de escasos dos millones de habitantes, el año pasado llegaron casi cinco millones de turistas. Muchos atraídos por la figura de Sissi, la emperatriz más rebelde de la historia. En el museo dedicado a su figura se puede descubrir a la auténtica Elizabeth de Ausburgo. La emperatriz poco tenía que ver con el mito popularizado por la actriz Rommy Schneider. Entre una de sus más preciadas pertenencias: una jeringuilla con la que inyectarse cocaína.
Por las calles de Viena se puede seguir los pasos de otros grandes personajes históricos: Mozart, Strauss y Beethoven. Adrian llegó hace dos años a Viena a estudiar composición y se enamoró. "Aquí hay conciertos, salas, músicos, esto es el paraíso", explica este malagueño mientras nos enseña el palacio de la ópera, donde se puede escuchar una obra distinta cada día de la semana.
"En Viena se vive muy bien" aseguran Jose Luis y Enrique, gaditano y coruñes, residentes en la ciudad desde hace cinco años. Consultores de empresas internacionales, los dos amigos son habituales de la terracitas con hamacas a orillas del rio Danubio, muy frecuentadas después del trabajo. Donde también es habitual encontrar a los vieneses en alguno de los muchos cafés que hay por toda la ciudad. "La gente viene, se pide un café y se sienta tres horas a leer el periódico", nos cuenta Mónica Reyes, una cantante austriaca de madre sevillana cuyas canciones pop triunfan en la radio austriaca.
Para Juan, el encargado de la Asociación Hispanoaustriaca de Empresarios y padre de una hija, lo mejor es que en Viena es fácil conciliar la vida familiar. "Se sale a las cuatro y tienes toda la tarde libre. Eso sí, el invierno mejor en España".