Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Callejeros Viajeros: Florencia

Florencia es conocida en todo el mundo como la gran capital del arte. Su centro histórico, con obras medievales y renacentistas, es Patrimonio de la Humanidad desde 1982
En la capital de la Toscana y rodeados de colinas viven dos millones de personas, pero su población se duplica con la llegada masiva de turistas. Su centro histórico, con obras medievales y renacentistas, es Patrimonio de la Humanidad desde 1982.
El complejo del Duomo, formado por la catedral, la torre de Giotto, la cúpula de Brunellesci y el Baptisterio, con la puerta del Paraíso de Gibertti, son algunos de los monumentos más visitados.
Uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad es el Puente Vecchio, donde los enamorados dejan candados en una verja como símbolo de su amor. Y por sus estrechas calles encontramos artistas callejeros, pintores, músicos, poetas medievales y juglares como Farfarello, que tardó 8 años en memorizar la Divina Comedia de Dante Aligheri.
Visitamos el Mercado Central de Florencia, una auténtica joya arquitectónica, donde podemos encontrar el típico Lampredotto (tripa de vaca) y carne de caballo en la única carnicería equina de la ciudad. "La carne sabe como a ternera", nos dicen.
Bárbara colabora con Caritas en la Basílica de San Lorenzo. Trabaja en lo que ella llama la 'boutique', dando ropa a los más necesitados. Visitamos la casa del prior de la basílica, es la primera vez que las cámaras entran en su casa, diseñada por Brunellesci.
Con Andrea recorrimos alguna de las boutiques fiorentinas más exclusivas de la ciudad. Sabe perfectamente diferenciar una camisa de Armani, de Dior y de otras marcas exclusivas simplemente por su cuello. En San Miniato, a 40 kilómetros de Florencia, se encuentra la trufa blanca, la más cara del mundo. "El kilo cuesta hasta 5.000 euros" cuenta Ricardo que con su perra Niebla sale todos los días al bosque a buscarlas.
¡Opina en el blog !