Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Callejeros Viajeros: Finlandia

Nuestra reportera Beatriz Díaz ha convencido a Papa Noel de que ha sido una buena chica este año y él le ha correspondido con un buen regalo: un inolvidable viaje a Finlandia
Todos podemos decir que sabemos al menos una palabra en finés: sauna. Las hay mixtas, públicas, y rara es la casa que no la tiene. La leyenda cuenta que un primer ministro del país llevaba a sus contactos políticos a la sauna para cerrar tratos comerciales. A 80 grados de temperatura y desnudos. Y después de sudar, a pasar frío. Lo llaman 'avanto' y consiste en cambiar bruscamente de temperatura zambulléndose en el agua congelada de los lagos. O retozar tranquilamente en la nieve a unos terroríficos cero grados.
En ciertas partes del país hay más agua y bosques que habitantes. Hay 18.000 lagos, y tres cuartas partes de la superficie de Finlandia están cubiertas de vegetación. En la lejana Laponia, la densidad de población es de dos habitante por kilómetro cuadrado; 12 en la Región de los Lagos, donde los finlandeses se relajan en cómodas cabañas, ahora también disponibles para los turistas.
Encontramos a un grupo de gitanas que vende su periódico en Alexanderinkatu, una de las calles de Helsinki con calefacción en el suelo para evitar los resbalones del hielo. Morenas de ojos claros visten hasta los tobillos pesadas faldas tradicionales que alcanzan los 10 kilos de peso. De carácter retraído y solitario, los finlandeses ocupan los primeros puestos en consumo de café y periódicos de todo el mundo. Pero también en el de cerveza. Nada como unas buenas jarras para aclarar la voz y desinhibirse en las decenas de karaokes que salpican un país tan variopinto como acogedor.
¡Opina en elblog !