Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El miedo a volver

La carrera ya no es la misma carrera. La diferencia entre vivir Pekín Express en sus primeras etapas y ahora es enorme. Cada una de las parejas siente por primera vez que sí es posible ganar. Pueden soñarlo, imaginarlo y fantasear con la victoria pero a tres etapas de la final, esa opción se convierte en una posibilidad real. Ya están en India. Bombay asoma  cada noche en los sueños de todos los aventureros. La competición entra en una fase extrema, de una dureza que aún no podéis imaginar. Ellos sienten el miedo. El miedo a  regresar a España. El miedo alimenta el estrés. El estrés disminuye sus habilidades. Esas que necesitan ahora más que nunca. Todos los que quedan son fuertes. Todos han demostrado que llegan siempre. Pronto. Rápido. Preparados para continuar. Y ahora el adiós es mucho más triste. Les esperan los momentos más incontrolables y los más hermosos. El cuerpo les dirá que no puede más. La cabeza que necesitan descansar. La meta les gritará que los está esperando. Y este domingo: las serpientes, el amor, la desesperanza, las estrellas…Nadie buscará amigos porque dónde los busquen, encontrarán rivales. Cada uno fijará su mirada en Bombay y más allá de la silueta de una India impresionante, visualizarán una gran final.  Desde este domingo, la tensión de la competición se adueñará de la carrera. Nunca volverá a ser la misma. Será más grande, más imponente y más amenazadora que nunca. Ni los mejores reflejos podrán defenderlos de las sorpresas que hemos preparado. Siempre os digo que no hay aventura como esta y, a partir de este domingo a las nueve y media de la noche, no habrá minuto en el que no lo sintáis así.  Me siento muy orgullosa de Pekín Express pero me siento todavía más orgullosa de cada uno de mis aventureros. Hay que ser muy valiente y muy fuerte para vivir lo que van a vivir. Sé que leen este blog y desde aquí les quiero decir que la aventura corre por nuestras venas a la misma velocidad y hoy se acelera porque la recta final comienza. Espero que todos disfrutéis mucho de esta nueva fase de la carrera. En cada meta, un pedazo de Bombay.