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El Betis tiene un color especial, el Betis sigue teniendo a su gente

betiscuatro.com
Sevilla tiene un color especial y este año es verdiblanco. Si todas las gitanas de Triana le hubieran echado un mal de ojo a los de Heliópolis, no tendrían peor suerte de la que están padeciendo esta temporada.
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Si caer en los penaltis de la manera más cruel, ante el eterno rival y en competición europea no era suficiente, los de Calderón dejaron ayer pie y medio colgando del acantilado tras caer en casa ante el Málaga. Medio partido se lo pasó el Betis con la esperanza por bandera, con tres puntos en el bolsillo. Pero no está la temporada de milagros. A falta de siete minutos, el Málaga logró darle la vuelta al marcador y a los lacrimales del respetable, que no lloró de pura sequía. Para rematar ‘el cenizo’, Rubén Castro falló un penalti de los que no curan, pero alivian el dolor.
Pero como siempre sucede en los equipos grandes, donde no llegan las piernas ni la pelota, llegan las gargantas de la grada, aunque sea en Twitter. Así, con la sospecha más que fundada de que el Betis va a dar con sus rallas verdiblancas en la cárcel de segunda, la afición ha tirado de hashtag, #YoMeVoyContigoBetis, para demostrar que cuando la esperanza se acaba queda la pasión. Y de eso los béticos tienen a raudales. La niña Yudit no verá salvarse a su equipo, pero la lección de dignidad que va a aprender esta temporada es de las que valen un descenso.
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