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APOSTANDO POR LA PASIÓN

Una de mis alegrías diarias es leer "La contra" del diario La Vanguardia, entrevistas que extraen la pura esencia del personaje, concisas y sutiles. Aparecen individuos que no son noticia, pero que tienen mucho que contar de lo que importa en la vida. Hoy, cuando la política agota y algunos temas se desquician, quiero traer aquí a un personaje que me cautivó. Y que me llenó de esperanza.
 
Otto Kernberg tiene 82 años, es psiquiatra y está convencido de que los humanos crecemos y cambiamos continuamente, que todos tenemos un potencial que desarrollar: "he aprendido a respetar corrientes inconscientes que guían la vida personal y que son fuentes de inspiración, de conflicto y de conductas autodestructivas. Y también las profundas dimensiones del amor, que uno sólo llega a conocer plenamente a través del tiempo".  A partir de ahí ,cuenta que el erotismo no se apaga con los años, que lo erótico  en la pareja no se transforma en una amistad cariñosa, que los estudios sobre parejas felices que comenzaron con la combinación de apasionamiento sexual y amor intenso mantenían el mismo tipo de relación a lo largo de muchos años"... ¡Por fin alguien rompe esa maldición de que la pasión se apaga irremediablemente a los tres años!... "estudios neurobiológicos demuestran que viejas parejas enfrentadas con las imágenes de su pareja activan ciertos neuropéptidos específicos de la excitación sexual, igual que recién enamorados".  El habla desde la experiencia del estudio de miles de casos y de la propia, viudo después de cincuenta años de amor y enamorado de nuevo...
 
Cree en la existencia de principios morales universales y da una última lección sobre las herramientas con las que debemos trabajar para tener una buena vida: curiosidad, persistencia, modestia, conocimiento de los propios límites y suerte. ¡Chapeau!