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Un mundo increiblemente remoto (1 de 3)

collado del Kam-La de 5.400 metros…
Niños de Dolpo

La altura de 5.400 metros y la abundancia de nieve junto con el peligroso hielo nos pusieron las cosas muy difíciles
El aire escasea en estas alturas, dificultando aún más la marcha. Nos preguntábamos cómo pasarían los yaks el collado…
Interior del monasterio de Shey

La vista alcanza más de 200 kilómetros de distancia y el aire es extraordinariamente limpio. Sólo distinguimos tres colores: ocre, blanco y azul, o lo que es lo mismo tierra, nieve y cielo
En total, unos 1.000 kilómetros en 5 meses, cruzando innumerables pasos de montaña elevadísimos. Son unos súper hombres.
Junto a habitantes Dolpa y Kambas tibetanos

Esperamos más de una hora hasta que llegaron los agotados yaks y nuestro amigo el yakero los insta a descender, pero en cuanto los bóvidos se asoman al otro lado, retroceden como si vieran al mismo diablo. ¡Es una pendiente helada de 50º de desnivel!