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Parados en mitad de un collado de 4.600 metros (2 de 2)

El camino serpentea por una difícil senda para los animales y el frío es atroz. Estamos subiendo constantemente los 800 metros de desnivel
Cardando lana

Por fin alcanzamos el campo base donde la garganta definitivamente se abre y disfrutamos de unas vistas fantásticas: picos de 6.600 metros nevados
Emilio ante el lago turquesa

ingún caballo o mula sobreviviría. Dice que tenemos que dar la vuelta y esto significa que la expedición se ha terminado
Enormes montañas por todos lados

. Es difícil que alguien se preste a pasar este fabuloso muro helado de 5.400 metros y otros cinco collados más, todo un mes de travesía a las puertas del invierno
Jesus y Emilio remontando un collado de 4100 m para pasar el tramo final del lago

Ahora os escribo desde mi tienda de campaña a unos -15ºC, compartiendo esta tienda con Phuntchok. Estamos los dos con diarrea y vómitos aunque con claros síntomas de mejoría gracias a las medicinas. Son las consecuencias de no tener keroseno y no hervir el agua. Hay muchos excrementos de yak alrededor y alguna oportunista bacteria se ha instalado en nuestros calentitos cuerpos. ¡Mañana las echaremos! ¡Tenemos unos buenos antibióticos! Amigos, en la siguiente criónica sabréis si conseguimos los yaks y si después logramos atravesar este gigantesco collado helado. Jesús Calleja desde la remota región del alto Dolpo
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