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Inmersión en cuevas inundadas. Cenotes, Yutacán, México (3 de 3)

Primer entrenamiento:

Nos dirigimos al cenote Mayan Blue.A grandes rasgos os explicaré que el quipo de buceo es diferente al que se usa en el mar. Es todo más exigente, no puede haber nada colgando o suelto, para que no nos enganchemos en ninguna estalactita o estalagmita, o en las cavidades más estrechas, donde a veces sólo pasa el cuerpo, teniendo que pasar las botellas después.

En vez de llevar un chaleco de flotabilidad convencional llevamos uno con “alas”, para que no estorbe en las maniobras complejas de buceo y a la vez nos estabilizará más pues la posición de buceo es diferente a todas, hay que estar muy horizontal, con las piernas hacia arriba, para no crear turbulencias hacia abajo y que revuelva el lodo, lo que sería fatal.

También hay que llevar dos reguladores, uno de ellos con un tubo de casi dos metros, para dar aire al compañero si ocurriese algún problema con los sistemas de suministro. En fin el equipo es muy técnico y me tengo que familiarizar con él.

Jesus buceando entre pequeñas galerias

Aprender a usar el equipo, después orientación en condiciones extremas, sin visibilidad, donde me taparán las gafas de buceo con cinta aislante y tendré que orientarme con la guía de cordel.

Otro ejercicio importante es dar aire a un compañero o recibirlo, aprender las señales bajo el agua, y lo más importante no aletear en exceso usando una mala posición pues levantaríamos el lodo y eso es de las peores cosas que nos pueden pasar.Así que en este cenote he estado 5 horas de ejercicios con mis dos botellas de aire a la espalda. Es otra peculiaridad del buceo de cavernas inundadas, que se bucea con dos botellas de aire. El equipo pesa ¡50 kg!

Vicent y Jesus contento por su buen resultado en los ejercicios

Más o menos voy progresando pero me queda mucho, y los ejercicios de los siguientes días ponen lo pelos de punto, me van a poner al límite, tanto físicamente como psicológicamente, quieren estresarme al máximo con todo lo peor que me puede ocurrir, y entiendo que tiene que ser así, pues a donde vamos sólo lo hacen entre 20 a 30 personas al año y solo los muy expertos, los mejores que dominan el buceo más radical que existe. Amigos no os perdáis las siguientes crónicas porque serán escalofriantes.

Jesús Calleja desde el infra mundo en el que creían los mayas…


Jesús Calleja desde el infra mundo en el que creían los mayas…