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Tengo algo que contaros

Lo de la llamada de teléfono para anunciar la llegada de un nuevo miembro a la familia ha pasado a mejor vida. Lo último es preparar una sorpresa con indirectas y, cómo no, grabar la reacción de los abuelos en vídeo y subirlo todo después a alguna red social.  Vídeos lacrimógenos y llenos de emoción… Salvo que el abuelo (normalmente es él el que no se entera), no es que las cace precisamente al vuelo.
En este primer vídeo se ve claramente la diferencia de velocidades entre sexos en cuanto a indirectas se refiere.
En este segundo vídeo, la culpa es más del salto tecnológico que del generacional. En su época no existían las ecografías por ultrasonido en 3D.
Ésta vez es el amor por su nieta lo que ciega al abuelo, que no se entera de lo que ocurre a su alrededor. Sólo tiene ojos para la pequeña y no consigue leer que en la camiseta se lee “Acabo de ser ascendida a hermana mayor”.
Para los que no dominen el refranero anglosajón, para entender este último vídeo hace falta una nota del traductor. En inglés, la expresión equivalente a un “bombo” es “to have a bun in the oven”. Literalmente “tener un bollo en el horno”.