Tras seis años de elucubraciones, teorías y suposiciones, parece que por fin sabemos lo que es la isla. Aparentemente,
la isla es un corcho. Si me llegan a decir esto, sin más explicaciones, después de seis años de serie,
hubiera cogido el primer avión a Los Angeles armada de un sacacorchos y le hubiera pedido un par de explicaciones a Damon Lindelof y Carlton Cuse...
Afortunadamente, han sabido como contarlo, por simplista que pueda parecer la explicación. Como una metáfora de esas que nos gustan a los seguidores de Perdidos, y gracias a dios, de una forma mucho más cinematográfica que si Jesulín de Ubrique de Los Muñecos Del Guiñol hubiera dado la respuesta, porque por un momento, temí que todo se redujera a un “La ihla eh… como un corcho”.
Tenemos una botella que con tiene vino, y tenemos la isla como un corcho que impide que ese vino se salga, tapando la botella. El vino, un líquido oscuro, es el AntiJacob (la ficha negra, el que va vestido de negro, el de las piedras negras). Y la labor de Jacob, el blanco, es proteger la isla y mantenerla en su lugar, tapando la botella, para que el vino no se escape y se vierta por el mundo.
La verdad es que tengo que reconocer que el pobre AntiJacob, en la escena final, me inspira cierta simpatía. ¿Qué fijación tiene Jacob con retenerle, cuando la criaturita lo único que quiere es irse de allí sin molestar a nadie? Déjale al pobre que haga lo que quiera, tampoco parece tan mal chaval, aunque esta percepción puede que tenga que ver con la gran labor de Titus Welliver…
Pero luego, a pesar de los hipnóticos ojos del AntiJacob, visualizo a Hurley, transmitiéndole a Richard el mensaje de Isabela: O detienes a Némesis o “nos vamos todos al infierno”. Da como mal rollito, la verdad. Yo tenía tendencia a pensar que estaban jugando con nosotros y que finalmente Jacob terminaría no siendo tan bueno, y me resultaba más atractivo el Team Flocke que el Team Jacob, pero después de este episodio, parece bastante obvio de qué lado están los buenos.
En cualquier caso, y aunque este episodio ha resuelto un montón de incógnitas, ha abierto otras muchas. ¿De qué manera mantiene Jacob la isla como “tapón” para que AntiJacob no se escape? ¿Es mayor su poder y por eso AJ tiene que plegarse a él, hasta que estén muertos él y todos sus sucesores? ¿Qué tiene que ver en todo esto el mundo de Dharma y el electromagnetismo? ¿Es eso lo que mantiene la isla en su sitio?
Y esa inquietante imagen de la isla bajo el mar que vimos en LA X… ¿significa que en la realidad alternativa, el corcho ya no retiene el vino, y que el Humo Negro anda suelto? ¿Le veremos causar estragos en la finale? Desde luego, eso es lo que da a entender la actitud de AntiJacob con la botella. ¿Qué no puedo quitar el corcho? Pues rompo la botella. Así de simple.