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16 entradas en la categoría "Etapa 10"

Thomas es un compañero belga de Pekín Express. Un buen amigo y un estupendo fotógrafo. Nos esperaba en cada meta. Siempre cerca de la bandera. Sus fotos son las fotos de nuestro viaje, nuestro trabajo y nuestros encuentros. Thomas quiere contaros quién es:

 

Thomaskoopmans (43 of 143) "Soy Thomas Koopmans, Belga que casi nunca esta en Belgica. Viajo mucho así que veo mucho. Hace 15 años saqué mi primera foto con un 'minolta reflex'. Un amigo tenía una y como los niños suelen hacer, quería jugar con este juguete misterioso. Fue del sonido del disparo que me enamore. No hay nada igual a cuadrar tu vista, focalizar y disparar con el 'schjcladak'. La voz de la cam. Las primeras fotos eran pésimas pero ahora que ya no son tan pésimas no puedo decir que el encanto era menos entonces que ahora "

 

Es el único belga del equipo, que junto con Frank, habla algo de español. Este texto también dice mucho de su frescura y su valentía. Gracias a ti, Thomas. Espero que volvamos a vernos.

 

Las fotos de los que saben
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Ayutthaya: punto de partida de esta frenética gymkhana, sucedió a Sukhotai, meta de la etapa anterior, en la capitalidad del reino siamés. Durante cuatro siglos, el reino mantuvo una sólida monarquía, y la crónicas de le época dan fe de la riqueza y la solidez de la corte de Ayutthaya. En la actualidad, las sucesivas invasiones sufridas por la ciudad han mermado parte de su antigua majestuosidad y el traslado de la capital a Bangkok la ha relegado a un puesto muy secundario en lo que relevancia administrativa se refiere; en compensación, este relativo abandono la han dotado de un aire encantador de eterna segundona, y un pintoresco toque ligeramente provinciano que hará las delicias del viajero que quiera escapar de la abigarrada Bangkok o del hiperturístico Phuket. Su parque histórico, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1991, alberga los vestigios de la antigua ciudad y se encuentra situado en una isla fluvial fruto de la confluencia de los tres ríos en torno a los cuales se creó Ayutthaya: el Chao Phraya, el Lopburi y el Pa Sak. Parte de estos ríos además fueron canalizados durante los años de apogeo del reino hasta crear un entramado de canales que llevó a que los visitantes europeos la bautizaran como la Venecia de Oriente; hoy, aún es posible, revivir la impresión que este islote produjo a los antiguos navegantes portugueses, ingleses  o griegos que llegaron a la ciudad en los siglos XVII y XVIII, alquilando un barco y recorriendo sus ruinas mientras se navega por sus tranquilos canales.

 

Kanchanaburi, a 130 kilómetros al este de la capital de país, es una ciudad tranquila y relajada que se transforma cada fin de semana en el centro de la diversión nacional, cuando miles de urbanitas de Bangkok acuden a ella para disfrutar de la fiesta que ofrecen su cientos de bares de karaoke o sus pintorescas discotecas flotantes. Más allá de este carácter frívolo, Kanchanaburi ofrece una cara mucho menos festiva, que nos habla, a través de sus edificios y construcciones de carácter militar, del pasado bélico de la ciudad. El puente sobre el río Kwai, construido durante la ocupación japonesa por prisioneros aliados, es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad a pesar de que impresiona mucho más por su historia y por lo que representa que por discreta presencia en sí; se trata de un pequeño puente que reemplazó al primitivo de madera que fue destruido en un bombardeo en 1945.

El original llegó a conocerse por los locales como “el puente sobre el ferrocarril de la muerte” y se cuenta que en su construcción murieron tantos prisioneros como traviesas cruzan la línea férrea.

Lo que no te puedes perder
  • Lo que no te puedes perder
  • Lo que no te puedes perder

Jamás canto. Soy consciente de que tengo un oído como un zapato. Pero por Pekín Express hago lo que sea necesario. La directora, Eva, me pidió en este episodio tararear la melodía de la película El puente sobre el río Kwai y me hizo cantar Hey de Julio Iglesias dentro de un taxi karaoke. Me muero de la vergüenza cada vez que veo el episodio pero luego pienso: Canto mal, ¿Y qué? Por mi Pekín, lo que haga falta.

Las cancioncillas de Raquel
  • Las cancioncillas de Raquel
  • Las cancioncillas de Raquel

Sé que os gustan muchos los apartados dedicados al puro making of del programa. No siempre tengo material fotográfico pero en esta ocasión he reunido algunos momentos de ese recorrido por el Reino de Siam. Así hicimos este tramos de La Ruta del Dragón.

Puro Making off
  • Puro Making off
  • Puro Making off
  • Puro Making off
  • Puro Making off
  • Puro Making off

 

¿Qué puedo decir? Dije al comienzo de la ruta que habría una pareja Que os sorprendería porque eran los nuevos cracks del humor. Yo no me he podido reir más. Chamorrou, pitinglis, ofendel, y otros palabros se quedan conmigo vaya donde vaya. ¡Vivan Engracia y Manuel!

En Pekín Express, la llegada a la bandera de los concursantes siempre es especial pero en esta gymkhana son, para mí, inolvidables. Tanto las lágrimas de Manolo, como el salto de alegría de los azafatos, pasando por ese susurro en mi oído de Manuel diciéndome: Raquel, una amiga. Sin embargo, la más explosiva de todas fue la de Sandra y Belinda. Era el cumple de Beli. No se lo esperaban. Me emocionaron con sus lágrimas, su emoción, sus saltos y sus ganas de Pekín Express. Mucha gente me pregunta qué requisitos son importantes para ser un concursante de Pekín Express. La respuesta está en cada una de las llegadas a bandera de este episodio número 10. Se llama: Amor por el formato, por la carrera, por la aventura.

Es un recuerdo turístico. Es un recuerdo pekinero. Es un recuerdo para toda mi vida. Mi paseo sobre el puente sobre el río Kwai. Sí!!!!

Mi recuerdo sobre el río Kwai
  • Mi recuerdo sobre el río Kwai
  • Mi recuerdo sobre el río Kwai
  • Mi recuerdo sobre el río Kwai

Las metas de la gymkhana fueron muy especiales pero inolvidable fue el puente sobre el río Kwai. Reclamo turístico que por influencia del cine nos impresionó. Sus hierros, su estructura reconstruida, al menos, recuerdan la historia. Cuando pasó el tren nos quedamos sin respiración. Esa era ya otra película. Esta vez, la nuestra.

Las gymkhanas son temidas por todos los aventureros y es lógico. El esfuerzo requerido se multiplica por diez y la carrera se vuelve más estresante y dura que nunca. Suelen durar más de 20 horas y pareciera que nunca van a terminar debido al cansancio de todos en el recorrido. ¿Cómo aguantamos nosotros una gymkhana de Pekín Express? La respuesta es fácil: simplemente, como podemos.

La única forma de vivir Pekin Express es esta. Reirse de la adversidad. Te quiero Mary, la mejor compañera de viaje y maquilladora de riesgo. Preparada para maquillar el mundo entero para que nunca sea gris.

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