02/07/2007
Por: cuatro
No os podéis ni imaginar lo especial que es para mí este nuevo Desafío Extremo.
A priori era la expedición más fácil sin duda, y casi me atrevería a decir que después de la dificultad de anteriores desafíos, serían casi unas vacaciones, pues el Kilimanjaro aunque su altura está próxima a los 6.000 metros de altitud no reviste ninguna dificultad técnica, es simplemente ascenderlo.
Pero como nada es fácil, la cosa se me complicó, porque como sabéis hace dos meses y medio sufrí un grave accidente en moto cuando me entrenaba para competir en el rally Lisboa-Dakar.
Gracias a los doctores y fisios que me están tratando, aquí estoy solo dos meses y medio después, cuando me vaticinaron al menos 9 de recuperación total. Hay que decir que estoy al 50%, pero progresando a mucha velocidad, y para seguir avanzando en la recuperación mientras asciendo esta montaña me he traído a mi amigo y mejor fisio Marcos Robles, que me trata a diferentes horas del día en los ratos de descanso para alcanzar el 100 % en el menor tiempo posible, que estimamos en 4 a 5 meses.
Ahora sí que valoro mucho más las cosas y sobre todo el poder seguir haciendo expediciones, por todo el mundo, porque he pasado un buen susto, cuando me ví tirado y retorciéndome de dolor con los huesos rotos en mitad de una duna. Creí que me mataba, fueron 5 horribles segundos volando durante 30 metros para estamparme contra el duro suelo de arena.
Y ahora estoy aquí a las faldas del Kilimanjaro, en una localidad llamada Moshi, donde se alza este coloso en mitad de la sabana. Su visión es espectacular, pues no existe una cordillera, es un volcán en mitad de la llanura, con casi 6000 metros de altura, y ésta enorme llanura que es el Serengueti está a 800 metros sobre el nivel del mar, lo cual nos indica que el desnivel es de más de 4000 metros, superior que el máximo desnivel de cualquier de las mas altas montañas del mundo de mas de 8.000 metros.
Este será el desnivel a salvar en solo 5 días, pues no tengo más tiempo para aclimatar.
Además de ascender el Kilimanjaro quiero sobrevolarlo en una avioneta que hoy día 28 de junio he alquilado para el día 3 de julio. Me acompañará mi amigo y también cámara de CUATRO TV Emilio Valdés que estará sujeto con un arnés especial, y quitaremos la puerta lateral de la pequeña avioneta para rodar sin estorbos. Emplearemos máscaras de oxígeno y ropa especial para los -25º C. que hará hacia los 6.500 metros que intentaremos ascender con esta pequeña avioneta monomotor. Se la hemos alquilado aun italiano a cambio de que él venga para supervisar esta pequeña locura, pero que yo la pilotaré. Llegar a esta altura con un motor de 285 CV no está asegurado, necesitaremos de la suerte de térmicas ascendentes, y que no nos arrastre algún viento traicionero. Esto os lo contare el día 4 de julio.
También ahora que estoy trabajando en CUATRO TV, tengo que grabar muchas cosas para realizar unos documentales apasionantes, y esto me tendrá ocupado mucho tiempo en otros puntos del país, para conocerlo mucho mejor. Haré además safaris fotográficos, visitare hospitales, parques nacionales, la escuela de guías de montaña de Tanzania, organismos oficiales, etc..
Empieza con este nuevo Desafío Extremo una nueva etapa en mi vida: trabajar en una televisión grabando los documentales de mi propio programa que próximamente veréis en antena y que sin duda alguna será espectacular en todos los sentidos.
En esta expedición me acompaña mi hermano Enrique Calleja, el fisio Marcos Robles, el cámara leones Emilio Valdés, y tres compañeros más: María Ruiz, Cristina Mañas y Josu Larumbe , que realizan y producen este apasionante programa.
Desde el corazón de África y a la sombra del Kilimanjaro Jesús Calleja.
Estar atentos que os seguiré informando puntualmente cada dos o tres días.
19/06/2007
Por: cuatro
Por fin me han quitado la escayola y ya no tengo nada en mi brazo. ¡Que alivio¡ Lo hemos celebrado ascendiendo al pico Yordas en la zona de Riaño en la provincia de León, y de paso nos hemos llevado los equipos satélites para probarlos, pues nos queda muy poco para continuar con Desafío Extremo; cuestión de días.
Llevaremos un ordenador de carcasas de magnesio muy pequeño que está blindado y permite trabajar en condiciones extremas: aguanta 3 metros debajo del agua, temperaturas de -50ºC, o 70ºC positivos. El disco duro no se rompe con la altitud o el frío, en definitiva un todo terreno irrompible.
Además tenemos un nuevo terminal satélite que pesa solo un kilogramo y el conjunto nos permite estar conectados a internet a velocidad ADSL, enviar crónicas, fotos, y videos e incluso podremos hacer directos.
Con estos equipos muy portables estaremos siempre comunicados e informando a nuestros fieles lectores de esta página web, y a todos los que practican CUATRO.
Las pruebas, han salido perfectas desde la cima del Pico Yordas. ¡si lo viera mi abuelo…¡
Internautas, esta semana os informaré de nuestra partida al Kilimanjaro, y reordar de practicar CUATRO.
Jesús Calleja
06/06/2007
Por: cuatro
Estoy a pocos días de reiniciar Desafio Extremo, que entre muchas de las complicadas pruebas, se encuentra el Kilimanjaro, que sin duda a priori es la más fácil, o mejor dicho, la única fácil.
Pero en este proyecto, como no hay nada fácil, yo mismo me encargué de complicarlo, y me explico:
Tengo que afrontar esta ascensión con un hombro roto en proceso de recuperación, pero lo mas complicado es que hace sólo unos días que me operaron de nuevo la muñeca para insertar una placa, y por lo tanto me quitarán la escayola a muy pocos días de partir hacia esta mole africana.
Médicos y traumatólogos me tachan de loco e insensato, pero no pienso retrasar Desafió Extremo ni un día más. Así que a finales de este mes junio saldré de mi pequeño paréntesis y continua la aventura. Para que no se cabreen mucho mis traumatólogos, especialmente el doctor Xavier Mir, pagaré los gastos de mi resentido bolsillo a mi fisioterapeuta personal Marcos Robles, para hacer la recuperación in situ.
Llevaremos una camilla portátil y sin cortarnos desplegaremos nuestra mini clínica y trabajaremos muy duro al menos dos veces al día en la recuperación, aunque esto será supongo al llegar a los campamentos de altura. ¿Por qué será que todo siempre tiende a complicarse? Yo que me veía finalizando Desafio Extremo, en una apetecible y disfrutona montaña sin grandes problemas técnicos, para rematar en una paradisíaca playa de Zanzíbar como broche final... ¡Pues no! A joderse y a sufrir con un brazo soldándose, con sus dolores, sufrimientos y montando el circo con la camilla montaña arriba.
¡Que viva el espectáculo!
Estad atentos: en pocos días os seguiré informando.
Jesús Calleja
06/06/2007
Por: cuatro
Mi operación esta programada para el día 29 por la tarde, pero el 28 recibo una llamada que se adelanta a las 8 de la mañana.
No me queda más alternativa que viajar deprisa a Barcelona, y los familiares que me acompañan hacerlo como estaba previsto al día siguiente, pues no se pueden cambiar los billetes aéreos. Así que el 29 me encuentro solo a las puertas del quirófano, y para ser sincero, totalmente acojonado.
Pero lo importante es que el doctor Xavier Mir, que es el traumatólogo de todos los motoristas más destacados de la competición mundial, llámese Jorge Lorenzo, mi amigo Marc Coma, Alex Crivillé, Carlos Checa y un larguísimo etc., solo se ponen en sus mágicas manos.
Este caballero del bisturí, y aun mejor persona me rehace la muñeca para dejármela perfecta.
Se grabó en video la operación, y cuando la he visionado me parece mentira que se pueda cortar huesos con una sierra, perforarlos y atornillarlos como si hiciéramos bricolaje, y un largo etc. de manipulaciones que te corta la respiración (véase el video en ayunas).
La conclusión final es que gracias a sus depuradas e innovadoras técnicas, el 29 me opero, el 30 en mi casa, el 31 en una fiesta que nos regala CUATRO, y en este momento escribiendo con un dedo a la espera de que me quiten la célula de escayola el próximo día 13, y con muchas ganas de forzar la rehabilitación desde ese mismo día, porque Desafío Extremo se pondrá de nuevo en marcha antes de que termine el mes.
¡NO HAY DOLOR! Sólo muchas ganas de continuar.
Estar atentos a la siguiente crónica habrá novedades.
Jesús Calleja
28/05/2007
Por: cuatro
La recuperación sigue inmejorable, pero hay novedades.
Hablando con mi amigo Marc Coma, que como sabéis es actualmente el número uno en el mundo de los rallyes, me recomendó que me viera las lesiones el traumatólogo que trata a su equipo, que sin duda sería una buena idea, pues yo me había conformado con perder una cierta movilidad en la muñeca, pues después de esa pedazo de rotura es algo normal.
Visito al doctor Xavier Mirc en Barcelona, y lo primero que descubro es su consulta cargada de fotos con la firma de sus protagonistas agradeciendo las operaciones milagrosas de este doctor de los mejores pilotos del mundo, en diferentes disciplinas moto ciclísticas, por poner unos ejemplos: Dani Pedrosa, Carlos Checa, Jorge Lorenzo, Alex Crivillé, Marc Coma, Isidre Estebe, etc..
También descubro a una bellísima persona sonriente, voluntariosa y de una calidad humana impresionante. Charlamos de aventuras, motos, rallyes, y ayudas al tercer mundo donde está involucrado en proyectos humanitarios de gran calado, y además descubro que estoy delante del posiblemente mejor cirujano traumatólogo de muñeca del mundo.
Hace una valoración después de varias pruebas, escáneres, ecografías, etc. de mi muñeca y me dice: que si él me opera recuperare prácticamente el 100 % de movilidad de mi maltrecha muñeca. Además aplicara toda su sabiduría y técnicas para estar rehabilitándola solo 10 días después. En definitiva que ahora comprendo porque los pilotos del mundial de motociclismo se caen, rompen sus huesos, y a la siguiente carrera están compitiendo de nuevo.
Este milagro tiene un nombre: ¡¡ El Doctor Xavier Mirc ¡¡
Gracias a mi amigo Marc Coma, que me ha presentado a este mago de las manos, me operara el día 29, de mayo, el 30 a mi casa, y solo 10 días después recuperación intensiva.
Mientras escribo estas líneas me dicen desde la clínica en Barcelona que tengo que estar mañana día 29 a las 7 la mañana.
Conclusión: un poco acojonado porque tengo que entrar de nuevo a un quirófano, y eso de la anestesia, que te pinchen sabe Dios qué venenos y me envíen con Morfeo no me hace mucha gracia, pero por otro lado muy feliz se saber que mi muñeca también estará al 100 %, pues el hombro está confirmado que ha soldado perfectamente.
La expedición al Kilimanjaro se mantiene y no habrá cambios. El día 27 de junio parto para la montaña más alta de África, dentro de mi proyecto de las siete cumbres más altas de todos los continentes, englobado en Desafío Extremo.
Estar atentos porque esta semana os cuento como fue la operación y más cosas…
Jesús Calleja a las puertas de encontrarse de nuevo con el dios Morfeo.
23/05/2007
Por: cuatro
Estimados amigos
Ya han pasado un mes y una semana del accidente, y estoy muy feliz de mi recuperación, sin duda mucho más rápida de lo que sería normal.
Pienso en lo brutal de las roturas de mis huesos y de esos 12 tornillos con placa metálica, la estructura exterior que me cubría el brazo, llamado fijador externo. Y tan solo poco más de un mes ya no tengo nada en mi brazo a excepción de toda la ferretería interna. Ya estoy moviendo el hombro y brazo, y hago pequeñas tareas, y lo mejor es que estoy entrenado duramente para estar en forma en mis expediciones.
Sigo con mi entrenamiento de subir cuestas de gran desnivel al máximo ritmo durante dos horas diarias, para continuar con más ejercicios aeróbicos, y los sábados y domingos procuro ascender el mayor desnivel posible en las montañas de la cordillera Cantábrica, especialmente en León y Palencia. Aunque en ocasiones hay que dejar ratos para disfrutar de esta primavera tan espectacular, que como ha sido un año cálido y lluvioso esta la naturaleza que se sale de bonita. En estos paseos de placer siempre hay una voluntariosa amiga que te acompaña, y te sorprendes de meterla en dificultades para quedar uno como un héroe que rescata a su chica, pero que luego te sale el tiro por la culata porque la muy espabilada se defiende de sobra.
¡¡¡ Por Dios quiero irme ya de expedición¡¡¡
Necesito mi chalet portátil de dos metros cuadrados de plástico amarillo que planto en los lugares más hermosos del planeta, donde siempre hay un gran reto desafiante. Necesito mi baño al aire libre, el viento, la lluvia, la nieve, mis barbas de aventurero, mis miedos, la adrenalina, mis amigos los sherpas, hindúes, chilenos, africanos, etc..
Qué cantidad de cosas simples añoro. Ahora añadiré a mi lista un poco mas de cordura cuando compita en los rallyes más duros del planeta, porque si algún día me faltan mis ¨ cosa simples¨, simplemente me muero.
Los médicos y rehabilitadores, y sobre todo mis dos fisioterapeutas Marcos y Zacarías están haciendo un trabajo excepcional, y puedo aseguraros que el mes que viene continuo con el proyecto Desafío Extremo.
Concretamente ascender el Kilimanjaro, que es la montaña más alta de África.
Como esta montaña estaba en mi proyecto me viene estupendo, pues no es demasiado difícil, aunque hay que tener en cuenta la altitud, que sin duda es la dificultad de esta mole, y sobre todo que el gobierno de Tanzania no permite más que 6 días para ascender a este volcán de casi 6.000 m de altura, lo que asegura problemas de aclimatación. Esta es la razón para que su cima no sea nada fácil alcanzarla, por esta reglamentación poco meritoria de la administración del Parque Nacional del Kilimanjaro.
Aun así doy por oficial mi continuación en Desafío Extremo. Y al regreso en solo unos días partiré a otra expedición que más adelante os revelare, después vienen los rallyes.
En fin que soy de nuevo muy feliz por dejar definitivamente en unas semanas el parón.
La clave está siendo la constancia en mis ejercicios, el trabajo de mañana y tarde, casi hasta las noches con los fiseoterapeutas, y sobre todo la cabeza.
Controlar el dolor, no quejarme, siempre decir más, y lo que parece imposible, marcarlo como un reto y superarlo, si es posible con nota.
Solo me hice reproches los primeros 15 minutos después del accidente, a pesar del futuro que se me brindaba por delante, y a partir de ese cuarto de hora, con los huesos rotos sujetándolos con la mano, y las heridas sangrando, mientras caminaba entre las dunas con la tempestad de la tormenta de arena y unos dolores horribles, ya solo pensaba en la recuperación, sin dejar entrar ni un solo reproche a mi cerebro.
Solo pensaba en recuperarme, recuperarme, y recuperarme, y rápido, muy rápido, lo más rápido posible. Ahora veo los frutos del esfuerzo y la obsesión de la recuperación, y sobre todo que no existen imposibles.
Ya uso mis 10 dedos para escribir al teclado estas crónicas, y pienso lo afortunado que he sido. Vigilare mi ímpetu cuando compita, y siempre hay una lección detrás de los reveses que la vida nos impone. Iré a los rallys de los Faraones y Dakar con una magistral enseñanza, y esta será posiblemente la que necesitaba para poder concluir las pruebas entero, pues son los rallyes más duros y peligrosos del mundo, y es posible que este accidente que he sufrido haya sido necesario. Nunca hay mal que por bien no venga.
Desde estas líneas quiero agradecer a todo el equipo, de Cuatro el increíble trabajo que están haciendo con todo el material que tenemos de las espectaculares expediciones que he acometido hasta la fecha, y que os prometo que os engancharan a la televisión y no podréis cambiar a otro canal, porque el ritmo de las imágenes es trepidante.
Estoy convencido que hasta los que ven Beti la Fea, o Salsa Rosa no se moverán de Cuatro con nuestra nueva propuesta, que muy pronto veréis.
Amigos “Practicar Cuatro”, que merece la pena.
Gracias a todos los que leéis mis crónicas y especialmente a todos los que dejan sus mensajes de apoyo. Sois mi gasolina. Os seguiré informando
Jesús Calleja
10/05/2007
Por: cuatro
He pasado muchas horas de sufrimiento extremo, pero ahora estoy en una pequeña casa de un oasis, y un médico español que le pongo el apodo de “Bilches”, me entablilla los maltrechos huesos y me pincha un cóctel que me permite aguantar unas cuantas horas de dolor. Este mismo día me evacuan a otra localidad de Marruecos, y ante la imposibilidad de encontrar otro transporte más rápido mi hermano conduce durante 24 horas y el muy jodido sin dormir se planta en urgencias del hospital de León (gracias hermanín), donde me operan durante 7 horas para reconstruir el hombro y muñeca. La intervención la realiza el doctor Ignacio Álvarez, hace un estupendo trabajo. Los huesos están perfectamente alineados, sujetos con algún tornillo, y no hay ninguna lesión de músculos o tendones, el pronóstico es muy positivo. En unos 30 días me empezare la rehabilitación, y si Dios quiere en poco más estaré de nuevo operativo. De hecho no cambiare ninguna de las expediciones que tengo para este año, excepto la del Polo Norte, y continuare con la programación de los rallyes, pues la evolución será sin duda según los médicos muy positiva. Desde aquí quiero dar las gracias a todos los q
ue ayudaron a salir del infierno de arena y viento, al hospital de León, doctores, y especialmente a mis sponsors y Cuatro de los que no he recibido más que apoyo incondicional. Alguna mala lengua quiso ver peligrar mi proyecto en Cuatro, pero todo lo contrario, ahora Cuatro y yo estamos más unidos que nunca y todo el magnífico equipo, desde los directivos hasta compañeros, sólo me ha demostrado cariño.
Gracias amigos. Desafío Extremo solo tendrá un pequeño retaso, pero en dos meses aproximadamente volveremos a la acción extrema. Así es mi vida y no la cambiaría por nada del mundo.
Jesús Calleja
04/05/2007
Por: cuatro
Íbamos Julián y yo en cabeza, pues nuestra experiencia era mayor en estas situaciones límite, y las otras cuatro personas y mi hermano nos seguían. De repente parece que el mundo se abre a mis pies, y caía, y caía sin parar, volando literalmente en el vacío. Me dio tiempo a pensar, y mucho, pues la caída era de varios segundos, para impactar frontalmente contra el fondo de una duna cortada (duna que por una cara tiene una pendiente asumible, pero que por la otra se corta verticalmente).
El impacto fue brutal, y gracias a las duras protecciones que llevaba no me pasó demasiado, aunque rompí el hombro y la muñeca.
No sabía que había pasado, no me podía estar pasando esto a mí. Estoy con un brazo roto en mitad de la mayor tempestad de arena de mi vida, Dios sabe dónde. ¡Joder!, mi proyecto Desafío Extremo, mi viaje al Polo en solo unos días, mi fichaje reciente en Cuatro, toda la gente que espera mucho de mí, la ilusión de mi familia por mi nueva etapa, y el dolor mucho dolor, el hombro duele mucho, y estoy perdiendo sangre. Y dolor psicológico aun más dolor psicológico.
Estaba inmerso en esta mezcla de pensamientos abatido por la furia del viento entre gigantescas dunas de arena cuando se acerca el grupo y ven el alcance de las lesiones.
La situación era dramática, pero pronto borre de mi cabeza las lamentaciones y me incorpore para trazar un plan y salir de la difícil situación.
No había más remedio que salir caminando, nadie me podía llevar en su moto, pues el lugar en el que estábamos era de mucha dificultad para el pilotaje, pues las dunas son muy altas y de arena blanda.
Así que sin dudarlo me puse en marcha con mis huesos rotos sujetándoles con la otra mano. Caminaba, y caminaba sin pensar en nada, solo en sobrevivir, y confiar en mis fuerzas. No dejaba que en mi mente entrara un solo pensamiento de reproche. Estaba haciendo lo que tenía que hacer, entrenar duramente. Este es mi trabajo, y estas son a veces las consecuencias.
No pasa nada, Jesús camina, sigue caminando. La brújula dice hacia el oeste esta el oasis, Jesús camina, camina, camina, ni un reproche, camina, ni un reproche camina, no pares pues cuando se enfrié el hombro y la muñeca, es posible que sea mas difícil aguantar tanto dolor. Tengo que llegar al oasis…
Mientras tanto mis compañeros unidos intentan encontrar por delante la ruta que nos lleve a la salvación, pues seguimos inmersos en la tormenta de arena. Cada poco se van turnando y me esperan para no perdernos.
No sé lo que camine, fue mucho tiempo, pero al fin la tormenta amaina un poco y pudimos ver a lo lejos el oasis, y además ha decrecido la altura de las dunas y Julián me puede llevar a la grupa de su moto. Los huesos se han enfriado, y me duelen mucho y con cada bache se me mueven y veo las estrellas. Tengo que hacer un verdadero esfuerzo para no desmallarme, y me agarro a la ropa de Julián desesperadamente para no caer de su montura.
Jesús Calleja
[Continuará…]
02/05/2007
Por: cuatro
Todo iba sobre ruedas; el proyecto Desafío Extremo que, como sabéis consta, de ascender las cimas más altas de los continentes, la travesía al Polo Norte, correr los dos rallyes en moto más duros del mundo (Dakar y Faraones), y ascender al menos otra montaña de más de ocho mil metros considerada “de las grandes”, como el Lhotse de 8516 m, se iba cumpliendo como un reloj.
Sólo tuve un pequeño percance, que fue quedarme a muy poco de conquitar Aconcagua. Tuve que irme sin conseguirlo debido al mal tiempo y a que no podía quedarme más días para intentarlo de nuevo. De todas formas, con el 65% de las pruebas realizadas, había tenido mucha suerte: El Everest, el Llhotse, Vinson, Pirámide de Carstenz y Mckinley , todas ellas al primer intento.
Pero hace pocos días tuve un contratiempo mayor; el pasado día 29 partí hacia el sur de Marruecos muy cerca de la frontera con Argelia para entrenar junto a mi mochilero (segundo piloto) y amigo Julián Villa Rubia, pues este año tengo por delante tres duros rallyes de moto: Baja Aragón, Faraones, y Dakar. La idea era acumular la mayor cantidad posible de kilómetros de arena, que buena falta me hará para poder terminar con éxito los 14.000 km aproximadamente que me quedaran por delante de pura competición. Estaba preocupado, ya que regresaría a España el día 9 de abril y el 12, sólo 3 días después, partiría para realizar la travesía del Polo Norte. Estaba demasiado comprimido, pero no tenia opción, pues tengo que aprovechar todo el tiempo posible para entrenar y sobre todo junto a Julián mi compañero en las carreras, y claro el tiene un trabajo y aprovechó las vacaciones de Semana Santa para hacer el test de dunas juntos. Así que sin más, allí estábamos los dos junto a otros compañeros de moto entrenando.
Recuerdo que el día 1 de abril habíamos llegado a las dunas al sur de Erfu, e intentábamos cruzar sin duda la parte más complicada, unas enormes dunas muy altas de más de 200 metros, de arena blanda, pero lo peor sin duda es que estábamos sufriendo una increíble tormenta de arena que nos golpeaba sin cesar, y que llego a tapar por completo el sol. No había visibilidad ninguna, el relieve de las dunas se confundía con el horizonte, los vientos de más de 100 km por hora proyectaban sobre nuestros castigados cuerpos chorros de arena que se metían hasta el último orificio, y sobre todo, casi ausencia total de visibilidad. Pero teníamos que avanzar, había que llegar al oasis o las cosas se complicarían mucho más de lo que ya estaban.
Continuará...
30/04/2007
Por: cuatro
Ha pasado más de un mes sin tener noticias de Jesús Calleja, pero la causa está plenamente justificada. Nuestro hombre del Desafío Extremo sufrió un grave accidente de moto en Marruecos, cuando entrenaba para preparar el Rallie de los Faraones y el Dakar. Una tormeta de arena le impidió ver una duna y cayó más de 30 metros por ella. El resultado es una muñeca y un hombro rotos.
Cualquier otro hubiera abandonado el reto, pero Jesús es un hombre diferente, dejar esta aventura es algo que ni siquiera ha pasado por su mente. Más bien todo lo contrario, en 15 días comienza la rehabilitación, en 2 meses y medio espera estar al 75% y en tres meses y medio al 100% para empezar a cumplir todos los retos que se ha propuesto. De momento, ya se ha puesto delante de la cámara para contaros a todos lo que le ha pasado y para que podais ver que sigue con la mismas
Jesús Calleja nació en León y su profesión es la aventura. Ha viajado por todos los rincones del planeta. Practica el alpinismo y participa en los rallys más duros del mundo. Jesús Calleja os acercará a través de este blog a sus viajes, aventuras y anécdotas en su Desafío extremo por los cinco continentes
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