26/12/2011
"La forma adecuada de 'acercarse' a un perro desconocido es precisamente no acercarse a él en absoluto"
Por: El líder de la manada
Deja que sea él quien te olisquee para que no se sienta amenazado Foto: El líder de la manada
Existe una forma adecuada de presentarse a un perro por primera vez: Centrémonos en la escena de ese primer encuentro recurriendo a la psicología canina en lugar de la psicología humana. La forma adecuada de 'acercarse' a un perro desconocido es precisamente no acercarse a él en absoluto. No debemos ser nosotros los que nos acerquemos al perro, sino al revés. Un perro jamás se acerca a otro mirándole a la cara, salvo que le esté desafiando. Y lo que es más importante y la clave de todo esto: Un líder de la manada jamás se acerca a los seguidores del grupo; los seguidores siempre se acercan a él.
Al presentarnos a un perro no se debe establecer contacto visual, hay que mantener una energía firme y tranquila y permitir que el perro se acerque a nosotros. ¿Cómo nos examinará ese perro? Olisqueándonos, por supuesto. Y no debemos alarmarnos si nos olisquea la entrepierna, así es como siempre se saludan los perros. Normalmente no tiene implicaciones sexuales, es sencillamente una forma de obtener importante información; en el caso de los perros, el género, la edad o qué ha comido el otro perro. Al olisquearte, el perro estará obteniendo una información similar sobre ti:no solo tu olor sino también esa energía tan importante que tú le estás proyectando. Solo cuando un perro ha decidido iniciar el contacto, acariciándote con el hocico o restregándose contra ti, podrás ofrecerle tu afecto. Y ahórrate el contacto visual para el momento en el que los dos os conozcáis mejor: más o menos, 'el equivalente a no ir demasiado lejos en una primera cita'...
Deja que el perro te conozca bien, se sienta cómodo contigo y haga algo para ganarse tu afecto. Normalmente los humanos tenemos la sensación de obtener una gran satisfacción al compartir nuestro afecto con un perro. Lo que la mayoría de los amantes de los animales no entiende que, al compartir primero nuestro afecto, no le estamos haciendo ningún favor al perro. Puede ser que estemos satisfaciendo nuestras propias necesidades... sí, en ocasiones, la mayoría de las veces, es tan difícil no achucharlos... pero recordemos: ¡no son peluches!
César Millán rehabilita perros abandonados y busca al dueño idóneo para darles un nuevo hogar. En cada programa, escogerá al participante que reúna las condiciones más idóneas para hacerse cargo del animal. Y en este blog te lo contaremos todo desde dentro.
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