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Vivien muere durante el parto

Los fantasmas de la casa se dispuntan a los bebés de los Harmon

Ben lo tiene todo planeado. Quiere alejar a su familia de la mansión que tantas desgracias les ha traído. Intenta llevarse a su hija al hospital para recoger a Vivien, pero su hija Violet parece haberse escapado del coche al pasar el primer cruce.
Por su parte, Vivien acaba de recibir el alta, no sin ser advertida previamente de que es muy importante que guarde reposo absoluto durante las próximas semanas. Para ello, Ben y Vivien ya han acordado que van a trasladarse lo antes posible a Florida.
Mientras, en la casa ya se están rifando los futuros gemelos de la familia Harmon. Chad y Pat, la pareja de homsexuales que murió en la casa, tienen el plan siniestro de asesinarlos cuando cumplan un año para vivir la eternidad con los bebés y Constance espera ansiosa el bebé de su hijo Tate.
Violet intenta ahuyentar los espíritus con la ayuda de la médium, pero los consejos de ésta no surten efecto y el tiempo apremia. De regreso a la mansión, Vivien se pone de parto aunque solo está embarazada de seis meses. El primero de los hijos nace muerto y Nora se queda con su fantasma. Tras el nacimiento del segundo, un niño aparentemente sano, el doctor Charles Montgomery intenta detener la hemorragia, pero fracasa.
La profecía se está cumpliendo en la casa del crimen. Su hija se ha suicidado y su mujer ha muerto durante el parto. ¿Conseguirá Ben huir de la mansión? ¿Salvará al recién nacido de los espíritus?