Mercedes se niega a comer, eterniza la hora de la cena y termina vomitando para no comer.
No te pierdas el caso de Mercedes y Carlos, dos niños muy guerreros.
Mercedes dice que le da asco la comida. Los gritos se han convertido en algo habitual en unas cenas.
El pequeño recurre a los manotazos y las patadas para salirse con la suya.
El refuerzo positivo y los premios hacen que Mercedes cambie su actitud.
Pese a la resistencia inicial, el pequeño acepta las nuevas normas.
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