Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Sara y María abandonan 'Pekín Express'

Las amigas de Murcia son las más lentas y tienen que abandonar la aventura. Jota y Freire se llevan su segundo amuleto.

En la octava etapa los concursantes afrontaban dos jornadas llenas de magia negra, vudú, hechicería y espíritus. Comenzaban la etapa a ciegas y perdidos en las cuevas de Amboni, según fuesen saliendo las parejas elegirían una calabaza ‘vudú’ y podrían emprender la marcha. Todos menos las hermanas sevillanas que, tras llegar las últimas en la etapa anterior, tendrían que esperar a que saliesen todos sus compañeros e ir acompañadas del hechicero toda la jornada.
Cada una de las calabazas serviría para ralentizar la carrera de una u otra manera a alguno de los participantes. Así las cosas, las parejas debían llegar a Diozile y las dos primeras en hacerlo lucharían por la inmunidad.
Los primeros en usar su calabaza fueron Jota y Freire que decidieron penalizar a Chinto y Pablo. Los hermanos gallegos debían detener su carrera para comerse seis mangos cada uno. Sara y María fueron las segundas en ser penalizadas por culpa de Mar y Vanesa. Una de las amigas de Murcia debía vendarse los ojos durante una hora. En esta primera parte de la carrera, Chinto y Pablo decidían devolvérsela a los desconocidos: Jota y Freire tenían que detener su carrera para hacer leche de coco.
Pero pese a los hechizos vudú la primera pareja en firmar en el libro rojo fue la formada por Jota y Freire que detenían la carrera al resto de concursantes. Chinto y Pablo se quedaban a tan sólo 3 kilómetros. Por detrás, Mar y Vanesa y las amigas de Murcia. En última posición Inés y Pedro y el matrimonio andaluz que ni si quiera habían llegado al tramo de las bicis.
La carrera continuaba después de que Jota y Freire se llevasen la inmunidad. El orden de salida era según la llegada al libro rojo a excepción de las hermanas deportistas que eran sancionadas por una gran bronca entre ellas y salían las últimas. Pero todavía quedaba mucho recorrido y sobre todo dos calabazas por utilizar.
Inés y Pedro decidían utilizar su hechizo vudú contra Mar y Vanesa, para sorpresa de las hermanas. Mar no podría dar más de tres pasos para coger un vehículo. La última calabaza la utilizaban David y Cuqui contra las amigas de Murcia. María tendría que viajar durante una hora totalmente sorda. Sin duda, estas dos parejas eran las más penalizadas de la etapa.
Al final, Jota y Freire eran los primeros en llegar y se llevaban su segundo amuleto. El segundo puesto era para Inés y Pedro que remontaron posiciones en el último tramo. La tercera plaza era para Chinto y Pablo que pese a ser una de las parejas sancionadas fueron siempre de los más rápidos. El cuarto lugar era para David y Cuqui que pese a los problemas propios del cansancio y el calor no habían sido sancionados por sus compañeros y lo notaron. La pareja más lenta fue la formada por Sara y María que sufrieron el ‘embrujo’ de dos calabazas, Mar y Vanesa se salvaban por los pelos.
La tarjeta que contenía el sobre que portaban Inés y Pedro era roja y, por tanto, las amigas murcianas debían abandonar la aventura definitivamente. Sus dos amuletos decidían entregárselos a Chinto y Pablo que pasaban a tener tres.